jueves, 12 de octubre de 2017

LAS LEYES DEL RUGBY

Después del partido, nos dirigimos al coche para regresar hacia el centro de la ciudad y, aunque no nos gusta a ninguno hablar del árbitro, hablamos del arbitraje, en realidad volvemos a comentar lo que ya hemos dicho durante el encuentro.
- Con el debido respeto -dice Galtzagorri con cierta ironía en su tono-, y sea dicho en términos de defensa, lo de las melés ha sido totalmente incomprensible ¿Por qué pitaba el golpe contra un equipo? ¿Porqué la siguiente contra el otro? Dicen que las reglas se modifican para salvaguardar la salud de los jugadores y facilitar la vida del balón, pero se aplican para favorecer a los más “listillos” y perjudicar a los “pardillos”.
- Hay tantas leyes que es imposible violarlas todas -El Barón de la Florida, que fue un especialista en coleccionar cartulinas de todos los colores en sus tiempos de jugador, añade-, pero infringiendo las leyes es como se consiguen que se cambien.
- Pero son los jugadores los que las infringen, los que no pueden infringirlas son aquellos que están elegidos para aplicarlas -replica Galtzagorri que es que más veces ha arbitrado de la cuadrilla-, cuando los jugadores infringen reglas pueden esperar un castigo por su rebelión, cuando las autoridades las infringen es arbitrariedad y es desequilibrar la balanza a favor de alguien y en perjuicio de otro siempre.
- Si William Web Ellis no hubiera cogido el balón con la mano no existiría el rugby -El Barón insiste en su jugada-, alguien tiene que ser el primero en romper la regla injusta.
- En crearla, porque el primer reglamento del fútbol nació 40 años más tarde por lo menos, coger el balón con la mano no estaba prohibido en la Escuela de Rugby, era simplemente peligroso -Galtzagorri saca los libros de reglas de la guantera e intenta enseñarlos pero nadie le hace caso-.
El Barón de la Florida suspira y mira hacia el horizonte, mientras concluye:

- De todas maneras, hay jueces tan incorruptibles que, por mucho que lo intenten, son incapaces de hacer justicia

jueves, 5 de octubre de 2017

BILBAO, BILBAO


El sol de otoño hace brillar la coraza del Museo cuyo nombre se pronuncia de infinitas formas diferentes. Las torres acristaladas y otras obras maestras de los arquitectos más premiados que se puedan encontrar en la tierra forman el paisaje que envuelve a una empequeñecida pareja de amigos que se dirige a alguna importante reunión de negocios importantes -seguro que lo son porque la reunión es en Bilbao-, mientras charlan de sus cosas, que parecen ser importantes también.
- Las doce entradas para la final de la European Cup las tenéis seguras, ayer volví a hablar con el club y me lo han garantizado -dice Manu Majors Etxebarrieta, traje oscuro de chaqueta, corbata azul del Athlétic, pisacorbatas dorado del Athlétic, gemelos dorados del Athlétic-, pero haces bien en recordármelo porque nunca se sabe…
Galtzagorri, recién llegado de Donostia, se ajusta la chaqueta gris que se le va quedando pequeña cada día y la corbata de color indefinible que disimula un poco el cuello abierto de la camisa, se detiene y mira alrededor lanzando un suspiro.
- ¡Siempre he sido un enamorado de Bilbao! Y de Maite y de Gurutze y de Begoña y de…
- Calla, calla y no repases otra vez todas tus novias bilbainas que nos dan las diez -le corta Majors mientras le dirige hacia la puerta de un edificio de oficinas y despachos- ¿Qué pasa en Iparralde? ¿Qué nos cuentan los amigos del otro lado?
- Lo del Aviron es de depresión aguda y solo se aferran a la esperanza de que ganando el derby van a relanzar la temporada pero el cerebro del club emite muy pocas ondas de vida… y no se quiere pronunciar la palabra maldita.
- ¿La fusión?


- Claro. Por el lado de los del otro marco incomparable los ánimos están calmados por ahora, se ganan los partidos de casa en un estadio que parece enorme para los espectadores que van a pasar un rato, el equipo hace un poco de turismo en los partidos de fuera... y la palabra maldita se pronuncia en un cuchicheo.

jueves, 28 de septiembre de 2017

IDEAS DE BOMBERO

- ¡Hernani va a Barcelona el próximo domingo ! -proclama Galtzagorri, desde la bicicleta estática del gimnasio-. ¿Nos apuntamos al autobús?
- Ya te he dicho que no desayunes antes de venir a sudar -Murray contesta, marcando zancadas sobre la cinta sin fin-, que si te hacen un análisis de orina, darás positivo.
- Hace mucho tiempo que no nos llevas de excursión -Galtzagorri se queja, mientras se balancea, como en una rampa del Tourmalet, a las órdenes del programa que ha seleccionado-, y a lo mejor... a las familias les viene bien descansar de nuestra presencia un fin de semana.
- Soy más partidario de ir a Eibar a ver el partido contra el Zarautz, si no quieres quedarte en Donostia para animar al Bera Bera frente a los universitarios de Vigo
Murray está sujeto, mientras camina sin avanzar, al manillar que tiene el aparato de ejercicios y que sirve para no caer al resbalarse con la humedad que se va formando por el sudor pero, de vez en cuando, un patinazo corta el ritmo de la esforzada marcha. El pequeño pelotón de ciclistas a su derecha se contorsiona en un baile sincopado, quizá siguiendo distintos ritmos que llegan por los auriculares que todos llevan, salvo Galtzagorri, cada día más sordo sin necesidad de ayuda.
- ¿Y comer en Ordizia después de sufrir con el Ampo frente al Salvador? -Galtzagorri insiste, al parecer con necesidad de salir de la ciudad como sea- Seguro que eso te apetece.
- Me apetece estar en todas partes, como a tí, pero también quiero estar con mi mujer y los chavales -Murray pulsa el botón de parada y limpia con papel el aparato-, y, además, en mi casa, como en la tuya, las decisiones se toman por consenso o por mayoría cualificada, esto es, se hace lo que vota quien piensa con la cabeza.
- ¿No puedes convencer a tu mujer para que se venga a Barcelona con el autobús de Hernani?


jueves, 21 de septiembre de 2017

ÉIBAR EN MEDIO DEL CAMINO

Aparcar en Éibar es muchas veces complicado pero a veces es imprescindible el coche particular para llegar a una cita en Éibar y luego hay que encontrar el lugar de la comida, calle arriba pero, por fin, los cuatro rugbiers -un rugbier nunca deja de serlo hasta el pitido final de la vida-, aparecieron por la sociedad gastronómica.
- ¡Estoy de caracoles, butifarra amb mongetes, escalivadas y otras samfainas hasta la coronilla! -saluda Galtzagorri que ha vuelto de vacaciones en la Costa Brava-, así que espero, Ignasi, que esta vez no nos hayas preparado otra catalanada de las tuyas.
Iñaki, de Ibarrekruz de toda la vida, pero catalán por vía de estudios y de cónyuge que conoció en sus ratos libres por las Ramblas, no se inmuta y acaba de preparar el tataki de ternera que deja a un lado, mientras sirve los aperitivos.
- Supongo que no le harás ascos a este “blanc de blancs” de macabeu y garnatxa que me ha regalado mi cuñado, lo de regalado es un decir.
- Pasame un vichy catalán que me toca conducir a la vuelta -responde el donostiarra- ¿Qué pasó el sábado que se os atragantaron los burgaleses una vez más en Unbe?
- Supongo que tenemos una plantilla corta aun y que convendría inyectar algo de experiencia en los delanteros, controlar la disciplina de algunos y seguir con el rodaje pero el partido no estuvo mal, a pesar de los quince puntos que nos clavaron en golpes de castigo.
- BeraBera y Zarautz fueron los únicos equipos guipuzcoanos que comenzaron bien -dice el Barón de la Florida, abriendo la segunda botella del vino de Peralada-, porque en Landare y en Altamira se anduvo muy cortos de combustible.
- Estos primeros partidos, cuando se pierden, siempre se dice lo mismo en todos los equipos -dice el Marqués de Altamira, corrigiendo de aceite la sopa de dos tomates que tiene delante-, tenemos la plantilla que tenemos y no la que queremos, necesitamos un par de gordos con cuernos para la primera línea, un pateador en racha y que los de siempre se aprendan las reglas y los criterios de los árbitros.


- Pareces mi cuñado el catalán -dice Murray, descorchando un negro vino del priorato-, ¡Vaya! Todo el mundo tiene un cuñado catalán.

sábado, 16 de septiembre de 2017

GAMBAS CON GABARDINA


- El que era boxeador era el abuelo, el hijo el que jugaba al rugby -Galtzagorri explica con paciencia, es evidente que lo hace todos los fines de semana, el árbol genealógico de la taberna donostiarra a una elegante señora, prácticamente centenaria, que come una gamba con gabardina con avidez protegida por el corpachón de su hijo-, y el nieto es el que entra y sale de la cocina, por eso no te ha saludado, porque no te conoce de nada…
- Está cojonuda -dice la señora, sin inmutarse-, las gambas hacen como las hacía la amoña, verdaderamente cojonudas.
- ¡Amá! Ese vocabulario.
La llegada del Barón de la Florida y del Marqués de Altamira, abriéndose paso a duras penas en el ruck que forman los parroquianos en la calle Mayor y que bloquea el acceso al entorno de la barra, viene a interrumpir el aperitivo familiar.
- ¡Pasa unos fritos de lo que sea y lo de costumbre para acompañar!
- Creía que no ibas a venir ya, jugando contra los colegiales, te creía con las bombas de achique y las palkas entorno a Landare -el donostiarra saluda al hernaniarra-.
El Barón de la Florida debe tener enchufe detrás de la barra porque le han pasado un plato de chipirones en gabardina y un par de vasos por encima de las cabezas y las miradas envidiosas, además de unos cordiales saludos.
- Por cuatro gotas no hace ninguna falta, lo importante es que los chicos salgan con las ganas con las que acabaron la temporada pasada y no dejen escapar ni un punto.
- Y en Altamira tenemos la visita de los de Alcobendas para aperitivo del domingo, esperemos que salgamos despiertos al campo y no se nos atraganten ¿Y Ud. que cuenta señora? ¡Tan callada! ¿Ya nos va a dejar alguna gamba?

- Cojonudas, están cojonudas – Y la dama se limpia el aceite de los morros con una servilleta de papel-.  

sábado, 9 de septiembre de 2017

AQUEL FRESCO DEL TECHO DEL ZAZPI


En Donostia hay frescos de niños que se asoman desde el techo del teatro para controlar a los espectadores que se sientan en el patio de butacas.
Pero hay un fresco desaparecido que me llamaba mucho la atención porque conocía a varios de los representados.
¿Alguien tiene una imagen del fresco que había pintado en el Zazpi de la Calle San Marcial con personajes del barrio, por favor? Muchas gracias..
Se puede poner en contacto conmigo en antxonmasse@gmail.com

jueves, 24 de agosto de 2017

LAS LEONAS

LAS LEONAS
- No me gusta nada el nombre de la selección femenina de España -dice Galtzagorri, llegando a la mesa con el cubo de hielos-, ¿Las leonas? Debe ser machismo lo mío pero me suena fatal.
- Es porque eres más viejo que la isla -el Barón de la Florida que está de celebración de cumpleaños sirve el líquido amarillo en los vasos que se han ido llenando de cubitos por los comensales-, actualmente leona es un adjetivo halagador gracias a los documentales de la hora de la siesta, todo el mundo sabe que son las leonas las que dirigen el grupo cuando caza y las que además cazan…
- Mientras que los machos se acicalan la melena -el Marqués de Altamira inicia los estruendosos brindis, mirándose a los ojos y bebiendo un sorbo antes de dejar el vaso sobre la mesa- ¡Feliz cumpleaños! Y espero que no haya Licor 44 para el año que viene.
- Esta botella debe ser más vieja que yo -dice Galtzagorri examinando el frasco de jarabe alcoholizado-, pero volviendo al tema, hay que reconocer que las leonas han tenido mala suerte con su grupo, primero jugar con la selección inglesa que estará en la final sin problemas y, acto seguido, con las norteamericanas que parecían decatlonianas supervitaminadas y que les metieron casualmente 43 puntos y les dejaron con un rosco a favor.
- Eso fue un accidente que le puede pasar a cualquiera -interviene Aristide Labarthe, degustando la bebida hasta el fondo del vaso-, en un campo de rugby, hay partidos en que el equipo no está, se contagia una parálisis que deja al colectivo sin alma y que parece que todo el mundo ha olvidado los fundamentos del rugby pero hay que sacar la cabeza del pozo, apoyarse entre todos y, se ganará o se perderá, volver a disfrutar de la lucha, del combate, del juego…
- Contra Italia y Hong Kong las leonas heridas han vuelto a jugar al rugby -concluye el Barón de la Florida, cambiando todos los vasos y poniendo copas en su lugar-, demostrando que tienen mejor nivel competitivo que unos leones que todos sabemos.