sábado, 29 de noviembre de 2014

¡QUÉ VERDE ERA MI LANDARE!

A small bowl of hot smoked Spanish paprika (pi...
A small bowl of hot smoked Spanish paprika (pimentón de la vera, picante). Photo taken in Kent, Ohio with a Panasonic Lumix digital camera (model DMC-LS75). Paprika purchased from The Spice House, United States.http://www.thespicehouse.com/spices/spanish-smoked-hot-paprika-pimenton-de-la-vera-picante The smoky flavor is created through the smoking of red chili peppers over an oak fire for several weeks. (Photo credit: Wikipedia)
-          El domingo todos en Landare Toki ¿No? –dice Hiruntchiberry espolvoreando de pimentón el pulpo-. Por el derby, por Seaska y porque puede ser el último en Landare por un tiempo…
-          Corta, corta – interviene el Barón de La Florida que está poniendo la sopera en el centro de la mesa-, que aún queda mucha tela que cortar.
-          Puede ser que sea el último derby porque los dos clubes de Gipuzkoa se fusionen –Aristide Labarthe está leyendo la “biblia” del rugby francés sentado ya en la mesa-, para mantenerse en vuestra División de Honor A hace falta ya mucho dinero y vuestra economía no da para dos equipos competitivos a ese nivel.
-          Cuando se trataba de Bayona y de Biarritz, te ponías hecho una furia, y ahora quieres que nos unamos los de este lado ¡Qué C….! (La expresión en francés coloquial, dicha con amistad, no es reproducible) –Con la boca llena de txikamiska reacciona el Marqués de Altamira-.
-          No nos gusta pero hay que hablar de ello, tanto en uno como en otro lado –Hirutchinberry sentado ya con el resto de la cuadrilla-, porque el rugby profesional tiene unos costes inabordables sin una buena base financiera y cada uno a nuestro nivel tenemos los mismos problemas de corazón y de billetera.
-          Habría que empezar por el plan de viabilidad deportiva de cada proyecto –Galtzagorri había acabado el aperitivo y la sopa de pulpo para mirarnos con ojos tristes- ¡Quizá no todos tengan los mismos objetivos! Además…  ¿Quién quiere que haya por lo menos un equipo de rugby representativo de Gipuzkoa al más alto nivel aparte de nosotros, los del rugby? Si somos cuatro…
-          O cuatro mil el domingo en Landare Toki a las 12 ¿Vale?


sábado, 22 de noviembre de 2014

SINFONIA DEL RUGBY

-         Un equipo de rugby es como una orquesta, una suma armónica de individuos –comentó el Marqués de Altamira, después de que el “laukote” acabara su ensayo-, hace falta quien dirija pero cada  miembro aporta su personalidad.
-         Creía que siempre decías que el rugby era un ajedrez colectivo –El Barón de La Florida dijo, recogiendo sus partituras-, en que cada pieza tiene su cerebro.
-         Y una orquesta también es un ejercicio de ajedrez colectivo –siguió el de Altamira tatareando un fandango acompañado de los cubiertos-, pero normalmente no tiene otra orquesta enfrente disputándole la melodía, aunque haya conciertos que lo requieren.
-         Se puede decir que un partido de rugby es una sinfonía en que hay una orquesta dividida en dos conjuntos para realizar una improvisación a partir de unas bases comunes. No, eso es jazz –digo yo que, dado que tengo el oído entre las posaderas, no participo jamás en los ensayos-.
-         En clásica también caben improvisaciones pero lo suelen hacer los virtuosos –me ilustra el Barón, excelente bajo, por cierto-.
-         En realidad, una orquesta es como un equipo de rugby, porque requiere esa solidaridad, esa aportación individual, esa disciplina, esa dirección que el rugby inculca –prosigue el Marqués, ya bailando el fandango con gran peligro para la vajilla apilada en un extremo-, pero últimamente nuestros equipos de rugby han visto partir demasiados instrumentistas y así no hay quien...
-         He oído  Rugby de Honegger en la radio esta mañana –aporto algo-, y me ha gustado.
-         La ola izquierda de Mundaka siempre me suena a la Vª de Beethoven –dice un joven de la mesa de al lado y todos le miramos con cierta aprehensión-.

   

lunes, 17 de noviembre de 2014

EL VETERANO

Se despertó sin necesidad de alarma aquel sábado. Su legítima roncaba acompasadamente en un tono medio a su izquierda. Decidió que no merecía la pena despertarla y le dejó un imperceptible beso sobre la franela del pijama de su hombro. Se incorporó suavemente notando la molestia en la espalda que le recordaba aquel ensayo en el Central de la Universitaria. Empujado por el Anestesista y el Lubina rompió la defensa contraria que le aplastó confirmando con todo su peso la indudable marca que les hizo ganar aquella final. Buscó las zapatillas a obscuras en la fría tarima. Le espabiló del todo una punzada en el tobillo izquierdo, siempre que se le enfriaba el pie el peroné se quejaba. Fue en el Landare de Hernani, se había formado el negro barrizal habitual que el equipo local aprovechaba para bloquear el juego en la delantera. Tenía ya el cuello como un alfiletero por las continuas melés pitadas, advirtió que el nueve contrario repetía una finta por su lado llevando el balón preparado para el pase después de cada melé, así que en la siguiente se deshizo de la sujeción del Anestesista y del Mofeta  -que jugaba de flanker distraído-, y recogió el oval de las manos del adversario como un regalo y entró en la veintidós, percutiendo contra el ocho y girando para pasar a su inexistente apoyo. La bota izquierda se le clavó en plena torsión y oyó el chasquido del hueso. Pero aquello había pasado hacía tantos años que con un poco de agua caliente en la ducha se le pasaba inmediatamente. La cicatriz en la rodilla donde la espuma del gel formaba una trenza blanca le solía molestar más cuando hacía algo de ejercicio para mantener el volumen de la barriga dentro de un límite aceptable. Los ligamentos le saltaron en un pedregal aragonés donde jugaron una repesca forzada contra aquellos valencianos que luego ascendieron injustamente a su costa. Con el Lubina que era su pilar estaba levantando al Anestesista para que atrapara el balón que el Burro había lanzado desde la banda en medio del alineamiento, cuando una mano ilegal le privó del sostén del pie izquierdo y su rodilla derecha no pudo soportar la carga que se le vino encima. La operación también fue un éxito. Desayunó abundantemente y buscó la bolsa que había dejado en el armario del hall  hacía ya dos semanas cuando el Polilla le había llamado para el torneo de veteranos.

-                   ¡Aitá cómo hueles!

La niña se había levantado y arrugaba su hocico ante el olor a linimento que desprendía su padre. Tenía la costumbre de darse una primera fricción en casa por todos sus puntos sensibles y la segunda en el vestuario antes de ponerse vendas, faja y protecciones.  Después de acompañarle al baño, la acostó de nuevo. Y siguió buscando la bolsa en el armario. Tenía el protector bucal en el bolsillo del chándal y el botiquín en el baño pero ni rastro de la bolsa. Reunió valor y le preguntó a la santa que se había puesto la almohada sobre la cara, como invitando al parricidio.

-                   Miiiieeerda...

Ella dijo entre dientes. Así que él se dirigió al armario de la izquierda del dormitorio donde estaban sus cosas y allí estaba la bolsa con toda la equipación limpia, planchada y ordenada –al contrario de lo que él había dejado quince días antes-.

Sintió en el estómago, al llegar al campo, una tormenta sentimental inevitable cuando les vio de nuevo Anestesista, Burro, Mofeta, Polilla, Oso... más calvos, más gordos, más viejos en resumen pero como siempre, siendo equipo. Había algunas ausencias, algunas bajas definitivas, pero como siempre, siendo equipo. Y una lágrima o dos bailaron por la vista del veterano.


(Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) 23 de marzo de 2007.

sábado, 15 de noviembre de 2014

EL AGUJERO

The Hole
The Hole (Photo credit: Wikipedia)

-          Esta sartén no sirve ni para la Comparsa de Caldereros –nos dice Galtzagorri con una vieja  sartén, que presenta una fisura, en la mano-, ya nadie compone las sartenes rotas, así que hay que poner la nueva.
-           ¿Por qué este año la selección española no juega test-matchs en otoño? – pregunta Hiruntchiberry, entrando por la puerta de la sociedad-, ¿No tiene rivales de su categoría?
-          De eso estaba hablando yo ahora precisamente –Galtzagorri nos sorprende mientras pone la sartén al trasluz-, de que hay agujeros que nadie logra componer. La Federación Española de Rugby  tiene un agujero financiero y no está en situación de gastar sino de invertir.
-          Pero si el rugby español no se asoma al escaparate internacional puede hacer un agujero deportivo y pasar de enfermo a muerto en cuanto os descuidéis –Hiruntchiberry, que está eufórico después del triunfo de la selección gala sobre los turistas de Fiji, insiste-, los seguidores tienen que ver a su selección.
-          Ese es el problema –interviene el Marqués de Altamira que siempre es el que hace las cuentas de las comidas de la cuadrilla-, que entre entradas de los pocos seguidores que van, derechos de televisión y poco más de ingresos, cada partido internacional, que tiene un coste, le hace un descalabro a la Federación y ahora estamos todos jugando un partido muy difícil. Los números rojos nos han metido a menos de cinco metros de nuestra línea de ensayo, así que no nos ponemos andar con jugaditas, hay que recuperar el balón y salir de aquí haciendo lo que sabemos hacer, volviendo a los fundamentales…

-          Lo que yo os decía, un agujero es un agujero, si no se puede arreglar: sartén nueva. Pero la nueva también cuesta sus euros, o sea que al final de mes…

sábado, 8 de noviembre de 2014

LA TORTUGA DE ZARAUTZ

Español: Playa de Zarautz, País Vasco, España,...
Español: Playa de Zarautz, País Vasco, España, 2010. (Photo credit: Wikipedia)
-          La reina de las playas, la playa de las reinas, pues parece que este año en Zarautz no están de bromas y los niños del rugby están viajando más seguros que otras temporadas –Dice el Barón de La Florida que siempre ha tenido simpatía por el equipo costero-, a este paso van a hacer el contrapeso con algún otro equipo de los nuestros que baje de piso.
-           La tortuga a veces le gana a la liebre pero en la cocina yo creo que el estofado de liebre o la liebre a las dos mostazas gana a todos los guisos y sopas de tortuga –comenta Galtzagorri que está preparando, sin embargo,  una ratatouille de verduras de temporada-, y al final de la temporada quien estará arriba, peleando por el ascenso, será el Bera Bera ¡Que ya está tardando en volver a su categoría!
-           Si lo dices porque Zarautz ya ganó en Donostia y en su campo se impone jugando de una manera que hace disfrutar a sus seguidores ¡Si Asti parece Landare muchas veces! –El Barón de La Florida, que ha cortado la ternera en ruedas para compensar tanta berenjena, no ceja en su empeño de cizañar al donostiarra- Y Anoeta parece mi frigorífico, cuatro “latas” haciendo ruido al abrir la puerta y el vacío llenando el espacio.
-          Pues del Eibar no hablemos –Interviene el Marqués de Altamira, cortando la pìña con cierta ferocidad en sus gestos-, que este año está muy cenizo en el rugby para compensar “lo otro”.
-          Eso, no hablemos –interviene el Barón-, y tú ponle un poco de perejil a las verduritas para que así esté eso rico rico.